El gordo (FL)

¿Qué hacer si el gordo se vuelve loco
por comer, zomiéndose poco a poco?
Si vos no podés comprender,
es lógico que yo tampoco.
Si no sabés qué hacer con él,
y ves que tiene un tiento roto.
Y vi ayer corriendo con los tacos flojos,
al coronel que lo dejó mordiendo el polvo.

La comida que se come de arriba
proviene del cuerpo del pobre pidepán.
Va comiendo, le crece la barriga,
se pone contento, se pone paladar.

¿Qué hacer? Del mundo no queda nada.
Se lo fue comiendo a cucharadas.
No importa ya saber quién fue
que al gordo le enterró la espada,
pero sabe como yo sé,
que solo sabe hacer cagadas.
Y vuelve hoy a quedar todo como estaba.
Yo solo soy el que vigila en la ventana.

Mandolín (Gustavo Pena “El Príncipe”)

Tiene una mirada ebria de palabras y poesías,
bajo un cielo claro de un pueblito del país.
Un mundo imaginario lleno de ilusiones coloridas,
y el amor monta en su caballo y es feliz.
Ey la primera, es la verdadera.
Ey la segunda, que no te confunda.
Ey la tercera, pierde un turno espera el amor.
Todo tiene un tiempo,
vos y yo tenemos la alegría
de tener espacio adentro de este corazón.
Guardo una sonrisa
para esos momentos de la vida,
aú aú, aún así.Y el amor, juntito a mí.

El Iva a la mamadera (FL)

Guarda con las degeneraciones
que andan sueltas por esta ciudad.
Guarda, que andan ya sin pantalones.
Ladran, echan espuma, rabia pura,
Capital Mayor.
Calma que ahora que hace frío
vamos a empezar a bailar,
vení acá vos bailás conmigo
que con algo hay que compensar.

El IVA a la mamamdera
y ese chupete que no alcanzás,
se lo chupan los de afuera
y que se jodan los demás.

Guarda con esos que vienen
a coquetear y toquetear el alma.
Nos van a deshilachar.
Guarda con los tropezones,
la lucha no abandones, no perdones.
No vas a quedarte atrás.
Calma, que aunque no se han ido,
vamos a empezar a brindar
con nuestro licor preferido,
que con algo hay que festejar.

Lo tenía (FL)

Cantar aunque se esté perdiendo todo,
volver a ser remedio en el revés.
Dejar crecer lo muerto en otro modo
y ser a cien de cero otra vez.
Lo tenía y lo tiré.
Tengo un presente que pende
de un tris de la nada.
Tengo parceros reflejos delante de mí.
Quiero pedirte que pierdas;
que tires la toalla.
Quiero decirte que veas
qué suerte que estoy por aquí.

Tiburones (FL)

Después de aquellos corredores
te espera quien te vino a buscar.
Te van a llevar a ver tiburones,
recuérdame cómo es el mar.
Si vas por la línea de agua,
volvé por el filo del cristal.
Ya ves que la vida no es tan larga,
y hay mucha fruta para destilar.
Si ves que no hay otras soluciones,
si en vez de mar hay lagos de sal,
te ruego no te desilusiones,
despierta quien no teme mirar.

Por las dudas (FL)

Por las dudas que tengo
entre la furia el amor y el deseo,
no descarto que estemos ciegos
o eclipsados de tanto amor.
Puede que nuestro riesgo
nos alimente hasta tal extremo,
que nos creemos que somos viables
y que lo que hacemos tiene valor.
Cuando seguro sería mejor
hacer una para que todos canten,
verificar la verdad en los hechos,
ir a testear la corriente en la calle.
Lamentablemente no puedo,
no me alcanza el largo del cable.
El presente juega su juego,
será el futuro el que venga y que hable.
En línea directa con la pasión
y en concordancia con la pavada,
conectaremos con lo mejor,
tendremos derecho a la carcajada.
Será preciso tener valor,
ser de metal el que no se raya,
subir al cielo por lo divino
y devolverlo todo sin pedir nada.
Vomitarlo todo, todo, sin pedir nada.
Entregarlo todo sin pedir nada.

Tanto tiempo (FL)

Tanto tiempo esperé alguien como vos:
aire entre mis pies, sos la arista esfera.
Alma de mujer, garras de una fiera.
Tanto rato te miré, que valió la pena
verte amanecer y empujar tus piedras;
darte de beber agua de otras tierras.
Que en mi vida entera lo conseguiré.
Hay un templo perdido, es mi cuerpo,
lo encontraron en la arena.
Y ahora estoy adherido a un hueco
de tu corteza.
Y luego de unos años yo te digo es contagioso,
otros van teniendo el mismo porvenir.
La bufanda en nuestro cuello se enredó,
respirar adentro es todo para mí.
Y ese viento que otra vez no me empujaba
hoy me impulsa a donde voy.
Y ahora sé que es mentira lo que decían:
que no hay perdón cuando hay una ofensa,
que no hay amor que pague la cuenta.

Mundo al borde (Amanda Berenguer)

Nos miramos y no nos vemos.
¿Qué vemos entonces? ¿Otra faz? ¿Otra mirada?
Arde la apariencia y muestra sus dientes la locura.
Nos miramos y no nos vemos.
¿Es así de cierta esta distancia?
¿Este contemporáneo y salvaje desencuentro?
¿Esta furia? ¿Esta guerra?
Esta inteligencia servidora del horror.
Sabemos quiénes mueven las palancas,
el pulso de las computadoras,
las compuertas de sangre y nada,
nada se puede, nada.
¿Qué hacer ante tan siniestro mecanismo,
cuando la historia es larga y nosotros tan breves?
¿Cómo salvar este hoy,
esta vida fugitiva de las llamas emergentes?
El mundo arde todopoderoso y miserable.
El mundo va a arder y mañana estaremos ciegos.
Nos miraremos y no nos veremos
y se contará otra historia, otra historia repetida.

Capitán Mosquetero (FL)

En la punta del caño, al final del acero,
capitán mosquetero, el ensamble del miedo.
Explanada en el hielo o el infierno caliente,
navajada de corte, tajo abierto en el cuero.
Con el agua hasta el cuello,
un atajo hacia el monte,
refugiado en el ego
cuando salta el resorte
del aguantadero.
En la cima del faro donde brilla un lucero,
nos vigila el farero esperando un milagro.
Un disparo hacia el cielo bajo hechizo y rebote,
estallido y estruendo, yo repito tu nombre.
Esta es la regla del tiempo,
ya llegará tu momento.

Las Claves (FL)

Fulmina mañana, tu vida, tus ganas.
Cartas de tarot en la mesa,
el futuro en extrapolación.
Muere un tiempo y otro comienza
y son versiones de una misma canción.
Soltar el freno en la bajada,
hombre bala dentro del cañón,
las claves en tu cabeza son
las que te orientan en otra dirección.
Lo bueno de estar viviendo sin mirar
y no aguantando el resultado,
es que desde un comienzo nunca habrá un final,
¿después quién te quita lo bailado?
La vida me ha mostrado en más de una ocasión
qué cerca están lo bueno y lo malo.
Yo vago por el mundo, busco una visión
y encuentro pistas por todos lados.

Muesca y señal (FL)

En tu cuerpo veo la huella, muesca y señal.
Un reguero azul de estrellas
que encendió el amor al pasar.
Que clavó en la piel su espuela,
colocó todo en su lugar.
Y eleva, y eleva tu mar.
Cuando ves que hay quien no encuentra,
vuela rapaz.
Cuelga un hueco en la pared
y se sienta ciego a esperar.
Algo sueña con que sueña,
que el amor lo viene a encontrar.
Y espera, y espera, remar.
Y eleva, y eleva su mar.

Ladrando en la azotea (FL)

Hay una sola cosa que deseo y espero.
¿Qué pasó cuando el perro ladró?
¿Qué misterio se abrió? Ahora tengo calor.
Su amor es el que llama,
la llama que me quema.
El arte está en mis manos,
rabiosas ‘tan sus muelas.
Siguiendo tras sus pasos,
ladrando en la azotea.
Si caigo entre sus garras,
no importa que me muerda.
Ladra llamas, ladra quema,
ladra en tus manos. Calor.
Ladra pasos, ladra muelas,
ladra en tus brazos. Valor.
A mí me ha sucedido todo.
Lo que me ha sucedido es bueno.
Vivir un poquito más para ver un poco más...